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Expedición Tayikistan 2014
Compuesta por Javier García Felices, Victoria Alarcón González y Fernando López Hidalgo

VIAJE A TAJIKISTAN. 23 Julio a 25 Agosto de 2014

La idea de este viaje surgió unos meses antes por parte de Vicky y Javi. Estábamos buscando alguna montaña de siete mil metros, que tuviera algún aliciente técnico y que por otra parte no fuera excesivamente difícil ni fría. La zona del Pamir y cercana, nos pareció un lugar interesante, puesto que es más barata y accesible que el Himalaya, además de menos transitada. En esta zona existían varias montañas de este tipo: Lenin, Comunismo, Khan Tengri y Pobeda, e incluso, aunque ya más alejado, Muztag-Ata.

La cordillera del Tien Shan(Khan Tengri, Pobeda), tiene siete miles bastante técnicos, pero al encontrarse más al norte, sus condiciones meteorológicas son bastante extremas y las posibilidades de hacer cima son menores en nuestra opinión. La zona del Lenin, solo tiene este siete mil, que además es menos técnico, lo que no nos atraía tanto. La zona del Muztag-Ata, también nos pareció menos interesante técnicamente hablando. Las ventajas de la zona del Comunismo, es que existían dos siete miles, ambos accesibles desde el mismo campo base, y que eran bastante técnicos a priori.

Las condiciones meteorológicas en verano, parecían ser también bastante buenas la mayoría de los años, teniendo en cuenta que estamos hablando de siete mil metros. Por otra parte, también eran accesibles desde el mismo campo base un cinco mil, y un seis mil para aclimatar correctamente. La desventaja principal de esta zona es básicamente el precio, que se ve incrementado por la necesidad de acceder al campo base en helicóptero, dado que el camino que antiguamente llegaba al mismo está muy perdido y prácticamente no existe información al respecto (conocimos unos chicos rusos que lo habían hecho y tardaron más de una semana con muchas pérdidas e incertidumbre). Otra desventaja existente es que en Tajikistan este campo base está monopolizado a través del gobierno por una sola agencia, por lo que, al no existir competencia, el campo base está un poco más desorganizado y de hecho tenía bastante mala fama por sus malas condiciones higiénicas. Es en parte real, aunque tampoco en un nivel demasiado importante. Finalmente considerando ventajas e inconvenientes nos decidimos por ir a Tajikistan e intentar sus dos siete miles, Pico Comunismo (7495m), Pico Korzhenevskaya (7105m).

VIAJE HASTA CAMPO BASE. 23-24 Julio

El viaje comenzó en coche hasta Madrid, el día 22 de Julio por la noche, después avión hasta Estambul y enlace hasta Dushambe(llegada el 23 de Julio), la capital de Tajikistan. Después nos llevaban hasta Jirgital en unas furgonetas, donde cogíamos el helicóptero que nos dejaba en el campo base el día 24 de Julio.

Respecto a la logística de la comida, todas las agencias intermediarias ofrecían dos tipos de packs de viaje: el completo que incluía el desayuno, almuerzo y cena del campo base (como ya hemos dicho es el mismo para todos, pues al final es una agencia tajika la que gestiona de forma monopolizada el campo base), y el reducido que no incluía comida. Pero nos habían hablado bastante mal de esta comida, y no nos fiábamos de caer en los famosos problemas estomacales a la primera de cambio, lo que nos dejaría sin energías para la fase de aclimatación. Por tanto, nuestra estrategia fue no contratar esta comida y comprarla por nuestra cuenta en Dushambe, con el inconveniente de tener que pagar los portes del helicóptero del peso extra, pero por otro lado te ahorrabas bastante dinero si no la contratabas en el campo base. Al final esto no sirvió de nada, pues ya en el mismo hotel de Dushambe, tan solo en una estancia de unas horas en la que sólo desayunamos, tanto Javi como yo, nos vimos afectados por los primeros síntomas estomacales, que empezarían a dejarnos mermados. Otra diferencia de contratar el paquete completo es que te proporcionan el alojamiento en el campo base y no tienes que preocuparte de llevar tiendas extras, siendo más cómodo al ser una especie de bungaloes en los que al menos puedes ponerte de pie.

Después de un viaje de una media hora, el helicóptero te lleva desde Jirgital, a unos 2000 metros de altitud, hasta el campo base, a unos 4300 metros de altitud. Como era de esperar los efectos devastadores de esta súbita subida no se hacen esperar y nada más bajarnos del helicóptero, con el mero hecho de descargar la comida y mochilas empezamos a sentirnos realmente mal debido al mal de altura.

El resto del día lo empleamos en acondicionar lo que será nuestro hogar durante más de un mes. La primera noche fue realmente mala, problemas estomacales cada vez más graves sobre todo yo, y dolores de cabeza continuos, que apenas te dejaban descansar. Como curiosidad, a lo largo del mes gastamos todo el paracetamol que llevábamos que nos resultó mucho más eficaz que el ibuprofeno o las aspirinas.

A pesar de ello, el día 25 de Julio ya empezamos la aclimatación en serio, subiendo hasta una cota de unos 4800 metros en dirección al pico Chetirek. Este día nos deparaba una sorpresa desagradable pues bajando ya hacia el campo base me desequilibro en una zona de grandes piedras y al caer apoyo la mano en una de ellas, con la mala suerte de estar tan afilada que me provoca una gran brecha de unos 4 cm en la palma de la mano, en el campo base el supuesto médico que existía no tiene más instrumental quirúrgico que un cuchillo. Ello nos hace dudar si tener que volver con el helicóptero a curarme la mano, lo que prácticamente nos destrozaría el planning de viaje. A pesar de los pocos medios quirúrgicos el hombre nos da confianza porque parece que efectivamente es médico y nos anima a que sigamos con nuestro plan después de hacer una buena desinfección y vendaje. Evidentemente esa herida no se curó en todo el viaje, con el consiguiente esfuerzo extra por parte de todos al tener, sobre todo al principio, una mano casi inutilizada para muchas tareas fundamentales. A pesar de ello decidimos no pensar mucho en el asunto y seguir adelante.

Respecto a la estrategia de subida a los picos tanto de aclimatación como objetivos (los dos siete miles), los tres coincidimos en que siempre iríamos en estilo alpino, es decir, siempre de subida hasta la cumbre con todo lo necesario en la mochila. Se trata de una estrategia más arriesgada dado que tu aclimatación consiste en subir otros picos (en este caso un cinco mil y un seis mil) también en estilo alpino, para después atacar directamente los dos siete miles. Evidentemente tenemos varias desventajas: no nos aseguramos los campos intermedios de los picos principales, y tenemos que subir todo lo necesario para los distintos campos de un tirón (mucho más duro física y técnicamente), además de que si surge mala meteorología no teníamos posibilidad de aplazar la subida a cima dado que tenemos los días contados para realizar cuatro picos. La ventaja que nos atraía era por supuesto la posibilidad de realizar cuatro expediciones distintas y no tener que repetir continuamente el mismo camino. Hemos de decir que la mayoría de la gente del campo base no optaba por esta estrategia principalmente porque querían asegurarse a toda costa algún siete mil.

PICO VOROBIEV (5691 m). Días 26-27-28 Julio

Al día siguiente pues, partimos hacia nuestro primer objetivo de aclimatación. Se trata de una ruta cuyo único interés es que la primera parte recorre la morrena del glaciar en común con la aproximación hacia el pico Comunismo. El resto de la subida es bastante fea e incómoda por piedras sueltas, casi sin camino hasta el Campo I, situado a unos 5300m, en unas terrazas bastante incomodas también y pequeñas. Esa noche fue muy dura para Vicky y para mi, pues además de serios problemas estomacales, Vicky vomita la cena entera, el mal de altura nos provocaba unos dolores de cabeza bastante fuertes; Javi por ahora se sentía un poco mejor. De hecho, al levantarnos y a pesar de estar a tan solo 300 metros de desnivel de la cumbre, casi no podíamos movernos y dudábamos de poder subir esos raquíticos 300 metros. Finalmente después de desayunar y animarnos un poco en grupo, conseguimos subir a la cima por un camino muy penoso que tan solo tenía nieve en sus últimos metros.

Este primer pico nos había supuesto un gran esfuerzo debido a múltiples factores en contra, sobre todo problemas digestivos y la fase de aclimatación agresiva debido al helicóptero. La meteorología no obstante se había portado bastante bien hasta ahora, no muy buena pero tampoco muy mala. Tuvimos que descansar dos días completos antes de empezar el siguiente pico

PICO CHETIREK (6299 m). Días 31 Julio 1-2-3 Agosto

Empezamos la subida animados porque ya conocíamos una parte de ella del primer día de aclimatación. Esta vez las sensaciones son muy distintas, mucho mejores, se aguanta mejor el mal de altura y los problemas de gastroenteritis se van suavizando. El Campo I (5000 m) es espectacular en medio del inmenso glaciar Moskowina, un lugar especial.

El segunda día es más intenso dado que hay que superar unas empinadas laderas, heladas a veces, hasta el Campo II (5900 m). Es un campo bastante incomodo con poco sitio para tiendas, lo que nos hace estar casi dos horas picando hielo, para intentar nivelar algo la tienda, dado que ya había otras dos tiendas allí. A pesar de estar a tan solo 400 metros de desnivel de la cumbre, es interesante pasar aquí una noche para forzar la aclimatación. Finalmente a mitad de la noche y debido a la incomodidad del posicionamiento de la tienda, me salgo a dormir fuera realizando un vivac a casi 6000 metros de altitud.

A la mañana siguiente llegamos a la cumbre bastante cansados aunque con mejores sensaciones que hasta ahora.

La bajada la disfrutamos de lo lindo hasta el glaciar donde habíamos montado el Campo I, y este sitio nos parecía tan mágico que en vez de seguir hasta el Campo Base decidimos quedarnos aquí una noche más. La anécdota de esta bajada fue que a pesar de estar la nieve en buenas condiciones, nunca hay que bajar la guardia en este tipo de terrenos tan cambiante, pues al entrar en el último nevero de bajada antes del glaciar, de pronto me encontré una nieve muy acuosa y fundida sobre una capa helada, lo que me hizo caer al menos unos 50 metros antes de poder detenerme con el piolet, debido sobre todo al gran peso de la mochila que llevábamos.

Es evidente lo imprescindible que es llevar todo el equipo adecuado a estas montañas, dado que de no haber llevado el piolet en la mano no me hubiera podido detener hasta muchos metros más abajo en el glaciar… (y conste que vimos en este viaje a mucha gente que solo llevaba bastones y ni hablar de cuerdas y demás). Pasos espectaculares entre gigantes grietas de este glaciar de Moskowina.

En este pico las sensaciones habían sido mucho mejores aunque todavía no nos encontrábamos todo lo bien que querríamos. La meteo había sido muy buena esta vez. Estuvimos descansando en el Campo Base otros dos días, pues el siguiente objetivo ya superaba los siete mil metros de altitud.

PICO KORZHENEVSKAYA (7105 m). Días 6-7-8-9-10 Agosto

Esta vez las sensaciones hasta el Campo I avanzado (5100 m), fueron buenísimas, de los tres. La aclimatación empezaba a asentarse… De nuevo una anécdota esta vez más desagradable. Unos metros antes de llegar al Campo I, tras subir unas cuerdas fijas por un glaciar muy vertical pero muy descubierto de nieve, decidimos seguir avanzando sin sacar la cuerda, pues las grietas estaban muy descubiertas, al ser esta zona bastante baja y por tanto con poca nieve. Pues bien, la sorpresa fue que me cuelo hasta la cintura en una grieta que parecía increíble que estuviera ahí abajo por la apariencia del suelo muy descarnado y sin nieve fresca, más bien era una bóveda de hielo que había cedido por mi peso; la suerte fue que entre la mochila, y que mi reacción intuitiva fue abrir las piernas para intentar clavar los crampones en las paredes, al final, de la cintura no pasó y Javi me ayuda a salir de la trampa; lo que demuestra una vez más lo poco que hay que confiarse en estos sitios y siempre intentar ir encordados en los glaciares.

Hasta el Campo II y III, llegamos un poco más cansados, sobre todo porque era un recorrido bastante técnico, aunque por otra parte se hacía lo difícil se hacía por cuerdas fijas, lo que nos desilusionó bastante, pues esperábamos tener que usar nuestro material más independientemente. No es por nada, pero técnicamente no hubieran podido subir por aquí ni el 1 % de la gente del Campo Base.

El Campo II (5700m) lo montamos en un lugar que por lo visto no era el típico, pero vimos unas tiendas bajo la protección de un serac estable, y nos pareció buen lugar, aunque nos toco cavar en la nieve otras dos horas.

El Campo III (6300m), sin palabras, muy cómodo y sencillamente espectacular, con el pico Comunismo al fondo.

El día 9 de Agosto, con una meteo magnífica, comenzamos el ataque a cumbre. Al principio estaba eufórico, pues habíamos dormido y nos encontrábamos bastante bien, pero aquí apareció de nuevo el mal de altura con toda su contundencia y afectándonos de manera muy diferente a los tres. Hay que decir que esta subida es muy mantenida, siempre por una arista afilada y con mucha pendiente durante 1000 metros de desnivel. No cabe el error, si bien la huella estaba muy bien marcada.

Yo fuí el primero en sentirme realmente mal apenas cuando llevábamos una media hora de subida. Simplemente no podía dar más de tres pasos sin pararme, hasta tal punto que me planteé darme la vuelta; finalmente aguanté como pude durante una hora agónica hasta que mi cuerpo reaccionó y empezé a sentirme cada vez mejor. Javi fue todo lo contrario, empezó muy bien, pero poco a poco iba acusando cada vez más la altura y los últimos metros los pasó realmente mal. Vicky fue más estable, y no empezó bien, pero tampoco acabó mal. Al final después de 5horas y media para cubrir los 800m de desnivel metros de arista, llegamos los tres a la cumbre, nuestro primer siete mil.

La meteo inmejorable, de no haber sido así posiblemente no hubiéramos llegado a cima, dado que todos pasamos por fases de bastante desmoralización por el mal de altura. La bajada por la arista espeluznante, siempre muy atentos con el piolet.

Llegamos al Campo III exhaustos, en lo que para los tres ha sido la experiencia más dura en cuanto a resistencia física hasta la fecha en la montaña. Cuando entramos a la tienda no podíamos ni quitarnos la ropa hasta que no paso un buen rato. Nos quedamos esa noche en el Campo III y al día siguiente bajamos directos hasta el Campo Base en una bajada de 2000 metros de desnivel.

Al llegar al Campo Base nos dimos una cena en el restaurante, porque pensábamos que ya no tendríamos problemas con el estómago al estar adaptados al agua y demás. Nos sorprendió el hecho de que no hubiera casi nadie, y era porque casi todos estaban intentando el pico COMUNISMO (teniendo en cuenta que habían empleado casi todos el tiempo en instalar los distintos campos), porque al parecer unos días después la meteo iba a empeorar. Debido a nuestra estrategia de estilo alpino, no teníamos más opción que descansar algunos días de este último gran esfuerzo e intentar subir después. Todavía teníamos bastantes días hasta el último vuelo de vuelta del helicóptero el 23 de Agosto. Efectivamente estuvimos descansando dos días en el Campo Base, y justo cuando pensabamos empezar la subida al Campo Base avanzado al final del gran Glaciar Valter, empezó a nevar con intensidad, de modo que aplazamos la salida hasta el día siguiente. Además era el cumple de Javi y también hacían una fiesta, porque casi todo el mundo se iba al día siguiente en el helicoptero.

Esto no lo entendíamos del todo, porque aunque hubieran subido el Comunismo, depués de todo el viaje hasta alli no comprendáimos como hubo gente que cambió sus billetes para irse antes, sin querer hacer otra montañas de alrededor si le sobraban días….

El día ameneció nevando de nuevo, pero esta vez cargamos todo lo necesario para algún día más de los que suelen emplearse, puesto que debido al mal tiempo ibamos a encontrar la montaña muy cargada de nieve, lo que nos retrasaría probablemente. Igualmente iríamos en estilo alpino, porque ya no nos quedaba demasiado tiempo para cambiar de estrategia.

Los guías del Campo Base nos desaconsejaban subir, porque parecía que el tiempo no mejoraría en un par de días y con todas esas nevadas se perdería la huella y posiblemente tendríamos que abrir toda la ruta nosotros solos, además de que aumentaba el riesgo de aludes; la mayor parte de la gente ya había vuelto debido al mal tiempo. La única ventaja que nos daba esperanzas era que ahora si nos sentíamos verdaderamente fuertes.

 

PICO ISMAIL SOMONI, antiguo COMUNISMO (7495 m). Días 15-16-17-18-19 Agosto

Así que, a pesar de todo partimos hasta el Campo Base Avanzado(4500m). Estuvo toda esa noche nevando y decidimos esperar allí hasta el día siguiente para que asentara la nieve y también para observar como se comportaba la zona más peligrosa de la subida normal al Comunismo, que pasa justo por debajo de la barrera de Seracs más impresionante que hubiermos visto nunca. Es un lugar conocido por su peligrosidad y hay que pasar lo más rápido posible, pero debido a las nevadas sabíamos que no iba a ser factible pasar muy rápido.

Finalmente nos decidimos empezar hasta el Campo I (5100m) el día 16 de Agosto, muy temprano para así intentar minimizar los riesgos al pasar por la zona bajo los seracs. Como era de esperar nada de huella y empezaría nuestro suplicio particular con esta circunstancia. Por tanto, no podíamos avanzar muy rápido por la zona peligrosa, no obstante nos pareció que había una distancia suficiente hasta los seracs como para que fuera tan arriesgado este paso. Es una zona glaciar con no mucha pendiente y muy peligrosa por las grietas que se habrían tapado aun más. Por tanto hicimos todo este tramo encordados.

Luego llegamos a la arista de roca anterior al Campo I (5100m), muy mantenida y bastante técnica. Esto nos animó un poco dado que fue la única zona que no tuvimos que abrir huella. Bajaron los dos últimos grupos que quedaban en la montaña; estábamos solos… Después de superar unas pendientes mixtas y heladas por cuerdas fijas de nuevo, llegábamos al Campo I, maravilloso, pues se despejó un poco al final del día y nos dejó ver el KORZHENEVSKAYA al fondo. De nuevo mal tiempo esa noche, y nevó e hizo bastante viento, lo que nos perjudicaba enormemente pues se habría tapado la poca huella que hubieran podido realizar las cuatro personas que vimos bajar. No obstante mientras tuviéramos comida y fuerzas seguiríamos adelante, pues además no nos parecía la nieve para demasiado inestable, a pesar de las nevadas.

La subida al teórico Campo II (6000m) empezó realmente dura, aunque la meteo esta vez era perfecta; teníamos que abrir una huella que más bien era una trinchera de 1 metro de profundidad. Excesivamente duro, pero ahora si estábamos en condiciones de batallar, nos sentíamos fuertes a pesar de avanzar muy lentos y con mucho esfuerzo. Más de dos horas de lucha nos costó superar un serac impresionante, dado que nos metíamos en la nieve hasta las cejas, era como nadar por nieve, y ello a pesar de tener una cuerda fija.

Finalmente después de una pelea de 6 horas, decidimos montar el Campo II a unos 5700m en un lugar que es bastante por debajo de su situación normal a 6000m, pero que nos pareció magnífico, bajo la protección de una especie de serac en forma de ola, que parecía muy estable.

A pesar de que nos informan desde el Campo Base de que la meteo va a ser buena durante los próximos días, a este ritmo no nos quedan días suficientes para abrir la ruta con esta cantidad de nieve. Con suerte mañana llegaríamos al gran Plató, que es una zona gigante muy llana situada a 6000 metros de altitud y habría que abrir huella durante más de 3,5 kilómetros, para después encarar la antecima ó pico Dushambe, y bajar al collado que lo separa de la cima final del Comunismo.

Calculábamos otro día para cruzar el plató y otros tres días más para llegar a la cima en estas condiciones. Y la bajada igualmente sería muy lenta con esta cantidad de nieve sin transformar (por lo menos otros tres días), dado que por las noches hacia viento y veíamos que se tapaba la huella que habíamos hecho a la subida.

Conclusión: muy a nuestro pesar, porque nos encontrábamos muy bien aclimatados y con energía, no tenemos días antes de la vuelta del helicóptero para completar la subida y regresar al campo Base. Era un riesgo que ya asumimos al seguir un estilo alpino en todo momento. No obstante decidimos que al día siguiente subiríamos al plató con poco peso. Una vez más, varias horas nadando por la nieve. Desde el Campo Base nos decían que seguían nuestros movimientos. Debido a lo lento del avance y que a medida que nos acercábamos al plató soplaba un viento cada vez más fuerte y frío, Vicky comienza a sentir bastante frío en los pies y a unos 6000m decidimos darnos la vuelta. Una vez en “nuestro” campo 2 decidimos quedarnos allí y realizar la bajada hasta el campo base al día siguiente.

El día 19 de Agosto iniciamos el descenso, y nos indican en el Campo Base que si podíamos quitar y guardar algunos tramos de cuerdas fijas para el año que viene. Ese mismo día llegamos al Campo Base, donde nos obsequian con una gran comida, creemos que por haberles quitado las cuerdas fijas.

Ha sido una pena no poder hacer está última cima, que además era el objetivo principal del viaje, pero esta última ha sido una experiencia alpina auténtica de verdad; estando solos en la montaña y abriendo la ruta de nuevo por nuestra cuenta. Por tanto, nos damos por satisfechos en nuestro objetivo recordando que la montaña siempre manda. El día 22 de Agosto llegamos de nuevo a la capital Dushambe, donde ya nos relajamos mucho con el tema de la comida. Tanto que acabamos de nuevo con gastroenteritis durante varios días después de llegar a España…