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Trekking Pirineos - Alpes - 2013
Fotos y texto Fernando López Hidalgo. Participantes: Alejandro Albacete Ocaña, Javier García Felices, Victoria Alarcón González, Fernando López Hidalgo

1º Objetivo: La Cresta del Diablo (Macizo Balaitus)
difícil IV-V, un paso de 6ª+(V, A0)

Este año el viaje ha tenido cierto componente agridulce, por lo que veremos posteriormente, pero la montaña siempre se encarga de poner a cada uno en el entorno de sus posibilidades. El viaje lo habíamos dividido en cuatro objetivos, aunque como siempre, es fundamental la capacidad de adaptación a diferentes circunstancias, y la posibilidad de improvisar sobre la marcha, lo cual requiere bastante experiencia y conocimiento del medio.

Esta cresta se puede realizar de diferentes formas. En principio nuestra idea era hacerla completa desde el pico Cristales hasta el Balaitus, con lo cual enlazaríamos la cresta del Diablo propiamente dicha, que va desde el Cristales al pico Soulano, con la cresta del Costerillou, que va desde el Soulano al Balaitus. Estamos hablando en total de unos 2000 metros de recorrido como poco, sobre crestas afiladas, con bastantes pasos de IV y algunos de V, incluso un largo de 6ª, numerosos rapeles y destrepes, etc; en fin entretenido…, por lo que habíamos previsto un vivac intermedio, lo que nos obligaba a ir escalando con todo el equipo de vivac para dos días en la mochila (yo calculo unos 12 Kg cada uno).

Día 29 de Junio (1400 m de desnivel). El día anterior viernes habíamos salido por la tarde de Almería y llegamos el Sábado como a las 12:00 al embalse de la Sarra donde se deja el coche. Preparamos todo y salimos para el Respomuso como a la 13:30, llegamos como a las 16:30. Paramos a preguntar en el refugio y nos informan que este año hay mucha nieve, lo cual ya habíamos ido comprobando por el camino, es decir, en el acceso a la cresta tendremos ambiente alpino del bueno, aunque en la cresta no se ve nieve. Finalmente decidimos entrar por el collado del Canino en vez desde el Cristales, dado que además la previsión meteorológica para el Lunes es bastante inestable y porque la cresta hasta el Canino, nos dicen que no tiene interés.

Nuestra idea es subir a vivaquear lo más alto posible, para al dia siguiente entrar a la cresta temprano. Así que continuamos hasta los ibones de la Vuelta Barrada, donde vivaqueamos en la nieve dado que la cota está muy baja este verano. Han sido unos 1400 metros de desnivel con la mochila bastante cargada, aunque ésta ya nos acompañará toda la cresta dado que llevamos todo encima para vivaquear.

Espectacular este vivac como podéis ver en la foto de la izquierda, nos asentamos en el centro del nevero que se ve abajo (ahí estamos en ese pequeño puntito del centro). Antes de anochecer subimos Alex y yo hasta el mismo collado del canino para reconocer el primer terreno de mañana, no tenemos demasiados problemas en subir y bajar, aunque comprobamos que teníamos que haber traído mas material de nieve. Los crampones los tenemos, aunque los piolets solo dos para los cuatro y el terreno va a ser en nieve con pendientes hasta de 30 grados, aunque solo en la entrada y salida de la cresta. Habrá que improvisar técnicas de ensamble para que los que lleven los piolets aseguren a los demás en la medida de lo posible.

Día 30 de junio. Cresta del Diablo (unos 1000 m de recorrido de cresta) Salimos sobre las 6:00. Subimos rápido hasta el Collado del Canino, dado que ya lo habíamos investigado la tarde anterior. El Canino se puede evitar, pero nosotros vemos un largo guapo para abrir boca y lo subimos, efectivamente sale un largo muy vertical como de V+ a proteger completamente.

Luego seguimos y seguimos, a ratos trepando-destrepando en ensamble, a ratos rapelando, algún largo dimos aunque los menos(unos 3-4 creo recordar). La cresta nos pareció bastante sostenida en dificultad y aérea, aunque muy evidente de seguir, está claro por donde hay que ir, dado que las demás opciones se ven bastante más difíciles. Como vamos con las mochilas y cuatro personas, no vamos muy rápidos, aunque sin problemas hacemos todos los pasos difíciles en libre y con la mochila de más de 10 kilates.

Finalmente llegamos al Soulano a las 20:00 y vemos que el vivac que está siguiendo un poco hacia la cresta del Costerillou está lleno de nieve, además nuestro compañero Javi ha tenido serios problemas con las botas y tiene unas heridas terribles en los talones, ya que a eso no se le podían llamar rozaduras, con lo cual si metemos otro día de cresta, muy posiblemente se quede fuera de combate para el resto del viaje. Así que decidimos bajarnos en los rapeles nuevos que se han montado para bajar desde el Soulano en la vertiente sur. En el primer rapel ya se nos hace de noche, empieza la aventura de verdad….

Estos rapeles se nos antojan muy incómodos dada la cantidad de piedras sueltas que hay en la canal que baja hacia el sur y la poca verticalidad de la misma, lo que hace fundamental tener mucho cuidado en la gestión de las cuerdas sobre todo.

Al final después de 5 rapeles todos muy bien equipados con expansivos-argollas y nuevos, llegamos a la rimaya. Otros años, aquí no hay ni nieve en estas fechas, después hay que bajar una pendiente de nieve(que tampoco creo que este aquí otros años) que incluso nos parece que tiene bastantes grietas peligrosas, con una pendiente como de unos 35 grados, todo con botas de treking y con solo dos piolets para los 4. Vamos con mucho cuidado siempre en ensamble e incluso montamos una reunión para pasar la rimaya, y todo ya de noche cerrada, eso si, prisa ahora ya no tenemos ninguna, al menos hace una noche estupenda. Finalmente a las 2:00 llegamos al mismo sitio donde la noche anterior habíamos dormido; de haberlo sabido lo habríamos dejado todo aquí, en vez de cargar con la mochilona, pero así es la montaña. En total hoy, 20 horas de actividad, empieza a fraguarse el nombre de la cordada caracol. Todos bien excepto Javi que tiene los talones en carne viva, veremos mañana.

Día 1 Julio. Bajada al embalse de la Sarra y comienzo del viaje a Alpes Nos levantamos del vivac bastante tarde como a las 10:00, dada la paliza del día anterior, y nos bajamos al coche. Por el camino nos cae una tormenta que te cagas; 2 horas lloviendo, granizando y con rayos incluidos, menos mal que no nos quedamos ayer arriba, porque esta tormenta en la cresta hubiera sido muy peligrosa, ya nos lo olíamos también el día anterior y fue otra razón de que nos bajáramos de noche.

Llegamos al coche a las 14:00 y después de secarnos un poco emprendemos el viaje rumbo a Courmayer. El Javi se baja los 800 metros de desnivel desde el refugio, con unas chanclas que cogimos prestadas del mismo, dado el estado de sus talones. E iba más rápido que nosotros con las botas incluso pasando neveros, lloviendo, con piedras resbaladizas, etc, este tío es duro…..

2ª Objetivo: Gran Capuccin (3838m). Via de los Suizos TD+, 6b(6a/A0).

La idea era subirnos al Valle Blanco por la vertiente italiana, es decir, pasando por el Refugio Torino, pero sin usar el teleférico, con todo lo necesario para pasar allí como 2 o 3 días y escalar en el Grand Capuccin(3838) y la punta Adolphe Rey(3536 m). Esta aproximación ya de por sí son más de 2000 metros de desnivel, muy cargados con la tienda y comida para 3 días, además de todo el arsenal de escalada.

Día 2 de Julio. Llegamos a Courmayer lloviendo y las previsiones para el día siguiente son muy malas. Nos quedamos en el Camping Tronchey.

Día 3 de Julio
Todo el día lloviendo. Nos dedicamos a visitar Courmayer e informarnos de las vías en la Sociedad de Guías de Courmayer. También por supuesto nos comemos unas pizzas y preparamos parte del equipo para mañana salir hacia el Valle Blanco, porque parece que va a hacer 3 días de buen tiempo.
A Javi estos dos días de descanso obligado le han sentado muy bien para curarse bastante sus maltrechos talones.

Día 4 de Julio. (2000 metros desnivel) Salimos a las 9:30 hacia la estación intermedia del teleférico, refugio Pavillon Al principio el camino es muy bonito entre pinos y hayas, pero luego descubrimos como en las obras del nuevo teleférico se han cargado como 500 metros de desnivel de bosque, incluyendo el sendero claro, y han hecho una especie de cortafuegos gigante para poder subir la maquinaria necesaria. Es insólito y muy triste que hayan hecho esa barbaridad de destrozo para hacer un nuevo teleférico en el mismo sitio que está el antiguo??? Eso si, ni se te ocurra vivaquear en ese bosque porque va contra la naturaleza…

Luego el espectáculo para el montañero, del turismo de “cafelitos”, como salemos decir nosotros, en lo que ellos llaman “refugio”, claro que se llega en teleférico. En fin, nosotros a lo nuestro que todavía nos quedan otros 1000 metros de mochila, y ahora podemos observar como este año efectivamente las condiciones son cuasi-invernales, dada la cantidad increíble de nieve que tienen todas las vertientes a estas fechas. La nieve empieza prácticamente a 2200 metros y eso que estamos en vertiente sur. Esta subida desde el Pavillon al Torino, no es moco de pavo y menos con nieve y en el estado que la encontramos, muy inestable, dado su orientación y que ya empieza el calor de verdad este año. Además las pendientes no son precisamente pequeñas, en algunos tramos más de 30º, pero con unas placas de nieve muy peligrosas, especialmente llegando al Refugio Torino, donde la exposición se acentúa.

Finalmente llegamos al Torino como a las 17:30, después de ocho horas, en lo que pensamos que iba ser una subida de 5según nos dijeron los guías. La llegada al Torino es especialmente complicada dado que tienes que saltarte dos vallas del refugio antiguo, que parece que estás entrando a robar; parece que a aquí a nadie le interesa la gente que se gana la subida de verdad, andando y no subiendo con medios mecánicos, como hacía todo el mundo, incluido los escaladores más “pros” que había por allí.

Cargamos agua en el refugio(sitio igualmente denigrante donde los haya, al igual o peor que el Pavillon) y seguimos por el Valle Blanco hacia el Grand Capuccin, donde plantamos la tienda a pie de vía, como a 3400 metros, en un lugar imposible de describir con palabras, pero lo intentaré: llano perfecto entre grietas del glaciar, aunque muy lejanas, sin ningún peligro objetivo, rodeados de las moles del Maudit, Tacul, Mont Blanc, a lo lejos las agujas de Chamonix, la Aiguille Verte, etc ,etc, con un tiempo perfecto por ahora…. La cosa pinta muy bien…. Han sido muchas horas de aproximación y muy cargados, pero merece la pena el esfuerzo para dormir en un sitio así, y máxime sabiendo que nos lo hemos ganado con nuestro propio esfuerzo. Al final entre unas cosas y otras nos acostamos bastante tarde, como a las 23:00 y mañana hay que madrugar para intentar la vía...

Día 5 de Julio. (300 metros escalada) Nos levantamos a las 5:00 y salimos a las 7:00. No es necesario salir muy temprano para esta actividad dado que este año las condiciones del acceso a la vía parecen muy estables debido a la gran cantidad de nieve que hay todavía. El acceso a la vía se hace por un corredor a la izquierda que separa al Grand Capuccin del Trident, primero se cruza una rimaya muy alpina, aunque fácil este año, y se prosigue por el corredor de unos 35-40 grados hasta el comienzo de la roca.

Se trata de una vía de unos 300 metros y 11 largos. Es de las más fáciles del Grand Capucin, pero aun así tiene un largo de 6b, pero claro ya sabemos como es el grado alpino: más vale ir sobrado. Decidimos usar la técnica de racimo para poder progresar los cuatro, y hacer una sola cordada, solo con tres cuerdas y un solo aperturista, de manera que mientras el primero va abriendo los largos, el ultimo sube a su misma vez el largo anterior. Empezamos a escalar en roca a las 9:00 mas o menos. Los dos primeros largos sin problemas y nos adaptamos bastante bien a esta técnica de racimo.

En el tercer largo empieza la dificultad, está marcado como 6a, pero la entrada más evidente no me parece muy fiable la roca, así que me meto más por la izquierda, parece bastante más atlética la fisura, pero más compacta. Efectivamente, entro en la fisura y la cosa se pone apretada, la supero y después me encuentro muy a la izquierda de la línea. Dudo si bajarme y empezar de nuevo por la derecha, pero finalmente sigo adelante y sale un largo precioso siempre en travesía entre fisuras típicas de granito, en el que hay que ir leyendo bien todos los movimientos, pero es mas de colocación que otra cosa. Eso sí, largo limpio de protecciones en el que entra lo justito. Este largo me empieza a poner las pilas y a partir de su superación sigo con bastante confianza. Los dos siguientes largos hasta el hombro, muy bonitos en diedro, y se protegen bastante bien. A partir de aquí empezamos a encontrarnos neveros en las repisas e intuimos que los largos de arriba parecen bastante mojados. Seguimos otro largo espectacular y muy atlético. Lo marcan como 5, te cagas con los grados aquí.

El siguiente largo es una fisura increíblemente vertical y muy recta, que desde luego no parece 5+. Le entro con mucha motivación hasta que veo que empieza a resbalarme todo. No me había dado cuenta hasta este mismo momento, pero el largo cada metro que subo está más mojado y teniendo en cuenta la verticalidad y los pies en adherencia que tiene, empiezo a pasarlo realmente mal, hasta el punto que no tengo mas remedio que agarrarme como 2-3 veces a los friends que voy poniendo si no quiero caerme. Suben los demás con las mismas malas sensaciones y desde la reunión podemos ver como los tres últimos largos son una verdadera cascada, porque parece ser que en la cima hay mucha nieve, cosa increíble en el Grand Capuccin en verano.

De hecho habíamos visto a otras cordadas en vías cercanas que parecía que se bajaban incomprensiblemente en los últimos largos, y ahora entendemos el porqué. Realmente sólo nos queda un largo difícil, dado que los dos últimos son mas fáciles 3 o 4. Así que decido intentar meterme hacia el techo de 6b que parece más seco. Cuando llego al mismo veo que todo esta más mojado todavía de lo que se veía desde abajo. Dadas las circunstancias, decidimos bajarnos a falta de menos de tres largos, dos de los cuales de mero trámite en principio, porque vemos que desde luego no vamos a disfrutarlos como escalada y menos en cordada de cuatro: la montaña manda... Rapelamos toda la vía incluido el corredor, dado que tenemos ya tiempo de sobra y la nieve esta bastante inestable para destrepar.

Llegamos a las tiendas como a las 21:30, contentos por la increíble calidad de la vía, aunque un poco desmotivados por habernos tenido que bajar sin la cima. Dado el palizón que llevamos estos dos días, y que no queremos arriesgarnos a que se meta el mal tiempo para intentar la Walker, decidimos bajarnos al día siguiente para irnos a Chamonix lo antes posible.

Día 6 de Julio. (vuelta a Courmayer y viaje a Chamonix) Nos levantamos tranquilamente a las 9:00, y no empezamos a andar hasta las 12, ya que tenemos todo el día para volver a Courmayer. Disfrutamos de un día estupendo, teniendo la sensación de que quizás hubiera sido mejor quedarse aquí como habíamos pensado en principio, para aprovechar este maravilloso tiempo en un sitio tan increíble como el Valle Blanco, pero ya hemos tomado la decisión y nos vamos hacia el Torino. Esta vez decidimos bajarnos en el teleférico hasta la estación intermedia del Pavillon, ello a pesar de nuestros principios en contra de los teleféricos y por meras razones de seguridad, dado que la bajada de esas primeras palas, estaba muy peligrosa, por la instabilidad de la nieve. El resto del camino, otros 1000 metros de desnivel, lo hacemos andando y llegamos a Courmayer a las 15:30, donde recogemos todo y nos vamos a Chamonix pasando por el túnel y pagando por supuesto el impuesto revolucionario del mismo (unos 50 eurillos de ná)...

Nos instalamos en un Camping cerca del Glaciar de Bossons, y luego nos dirigimos a Chamonix a consultar las condiciones de la Walker en la Casa de Guías. Llegamos justo después de que cerraran, a las 18:30, así que ello nos obliga a tomarnos un día de descanso, lo que tampoco nos viene nada mal por otro lado.

Día 7 de Julio. (descanso en Chamonix) Después de hacer las visitas y compras de rigor en Chamonix, nos vamos a consultar la meteo y las condiciones. La meteo se pone fea, casi todos los días que vienen serán con nubes de evolución y tormentas por la tarde, aunque ya se sabe: podría ser peor. De las condiciones nos informan muy amablemente y con mucha profesionalidad en la casa de guías y encima gratis: chungo que te cagas...., nos comentan que la Walker está muy mal este año, muchísima nieve, de hecho no la ha hecho nadie este verano; los guías están esperando a ver si se va un poco la nieve de la pared... En fin, Alex no acaba de creérselo y yo, por mi parte no estoy dispuesto a entrarle a una actividad de esa envergadura, en esas condiciones y encima con meteo más que dudosa. Solo tenemos a nuestro favor que nos compenetramos bastante bien los dos solos y que conocemos la bajada del año anterior. Finalmente después de mucho pensarlo decidimos que vamos a hacer otra actividad por la zona, de esa manera esperamos a que pasen un poco los días de tormenta y tenemos la posibilidad de acercarnos al pie de vía a verla con nuestros propios ojos y si no lo vemos tan mal, volver a Chamonix, coger el equipo necesario e intentarla. Es un plan exigente pero factible en los días que nos quedan. El plan alternativo se llama: Aiguille Verte por el corredor Whymper.

3ª Objetivo: Aiguille Verte (4122m) Corredor Whymper (AD+ 600 m 55º)

Nos decidimos por este plan alternativo ya que nos queda muy cerca del glaciar de Leschaux, y de esa forma podremos acercarnos a la misma base de la Walker. Además, dado que este año hay mucha nieve, mejor escoger alguna vía de corredores, que en principio debe estar en buenas condiciones. Se trata de un corredor muy largo(600 m) que presenta pendientes bastante importantes y muy continuas, con alguna zona de mixto.

Pero lo más complicado de esta vía, es que al ser vertiente Sur, es muy muy importante llegar arriba temprano, como máximo a las 8:00 diría yo, para empezar a bajar antes de que se inestabilice la cosa, ya que es famoso por la caída de piedras.

Día 8 de Julio. (1800 metros de desnivel) Este día lo gastaremos en la larga aproximación hasta las inmediaciones del refugio de Couvercle(2687 m). Fieles a nuestros principios renunciamos a los medios mecánicos, y subimos por el sendero que va paralelo al tren de cremallera de Montervers. Nada menos que 900 metros hasta la estación de Montervers, desde Chamonix, cargados como siempre hasta las trancas, con comida, tienda y equipo de escalada. Salimos temprano a las 6:00, pues se espera mal tiempo por la tarde, y llegamos arriba en 2:15 horas, justo al mismo tiempo que el primer tren. Nos acordamos de las viejas historias de los máquinas de antaño cuando hacían carreras para intentar ganarle al tren..

Este lugar, dentro de que es una aberración turística-montañera, al menos han tenido mas estilo en su construcción que el Torino y compañía de la parte italiana. Eso si las vistas del glaciar de La Mer de Glace y de Les Drus, es incomparable. Ahora hay que bajar al glaciar por una de las ferratas mas espectaculares de los Alpes, aunque muy bien protegida con todo tipo de artilugios, dado que por aquí tiene que pasar mucha gente.

Una vez en el Glaciar lo recorremos hasta su unión con el de Leschaux, como unas 2 horas de recorrido increíble entre grandes grietas, simas y barrancos de hielo, aunque fácil en todo momento dada la poca inclinación y la anchura del recorrido(ahora entiendo porque todos los guías traen a este maravilloso lugar a sus clientes novatos). Mientras lo recorremos vamos pensando que cuando volvamos tenemos que pararnos alguna hora a escalar en el hielo de alguna de las impresionantes grietas.

Llegamos a otra nueva ferrata, todavía mas espectacular y aérea que la anterior, que da acceso a la ladera superior donde se encuentra el refugio. Increíble hasta que punto puede pulir un glaciar la roca mas dura y con que verticalidad.

Llegamos al refugio como a las 15:00 y vamos viendo como se acercan nubes tormentosas amenazantes. El refugio antiguo de Couvercle, actualmente en desuso, está bajo una gran roca en forma de techo muy espectacular, de ahí su nombre. Así que montamos las tiendas justo al lado para aprovechar esa protección. Comienza la tormenta unos momentos después, hemos llegado justo a tiempo.

Finalmente después de un rato lloviendo se despeja un poco y subo a inspeccionar la aproximación al corredor que haremos esta noche por el glaciar de Talefre. Bajo con las ideas bastante claras. Hoy hay más que acostarse a pasar la noche, a dormir prácticamente una siesta ya que nuestra idea es levantarnos a las 12:00 para salir a andar a la 1:00.

Día 9 de Julio. (1500 metros de desnivel) Empezamos la jornada a la 1:00, y hacemos la aproximación de casi 900 metros muy rápido. Llegamos a la base del corredor a las 3:00 y descansamos y nos equipamos para empezar la subida técnica. Primero hay que pasar una rimaya por la parte derecha de la vertiente, que este año esta bastante cerrada dada la gran cantidad de nieve que queda todavía.

Inmediatamente empiezan las pendientes de nieve continuas de 50º con un par de resaltes de hielo casi verticales aunque cortos, que nos obligan a extremar las precauciones. Se prosigue por el corredor secundario de la derecha para luego ir pasándose a la izquierda por el corredor principal. Avanzamos a buen ritmo siempre en ensamble, y asegurando los resaltes más verticales. Llegamos a la cresta cimera como a las 6:30, muy buen horario. Allí hay dos cordadas, a las que hemos pillado; imagino que saldrían a las once u doce de la noche....horario alpino a más no poder.

Aproximadamente a las 7:00 emprendemos el descenso. Esta vez optamos por destrepar todo el corredor, ya que nos parece una opción más rápida que los rápeles que hay montados de vez en cuando, dado que somos cuatro y además este terreno no tan vertical es bastante dificultoso de rapelar. De todas formas yo lo habíamos decidido anteriormente, y solo llevábamos una cuerda fina de 60 metros, así que exceptuando los resaltes más verticales, destreparíamos todo. Empiezan los problemas en los primeros metros, pues las otras dos cordadas, empiezan a rapelar a la misma vez que nosotros a destrepar. Intentamos coordinarnos bien en ese sentido, pero esta gente a pesar de que nosotros tenemos las de perder, están a punto de tirarnos en más de una ocasión con sus maniobras absurdas, hasta el punto de que tenemos que pararnos a desenredarles las cuerdas un par de veces. Sin comentarios... A pesar de llevar dos cuerdas de 60 metros no bajan más rápido que nosotros que somos cuatro, debido a la dificultad de montar estos rápeles, bajo nuestro punto de vista.

Vamos bajando con mucho cuidado aunque sin incidentes, hasta que llegamos al primer resalte a rapelar. Decidimos que al primero, en este caso Alex, lo voy a bajar yo, por si las moscas; esta decisión probablemente nos salva la vida a los cuatro, dado que lo que acontecía a continuación fue de esas cosas que te hacen plantearte, “la conquista de lo inútil”, como decía Lionell Terray en su libro.

Justo en el momento que Alex está en medio del resalte cae corredor abajo una piedra del tamaño de un frigorífico, arrasando todo a su paso. Gracias a que hemos decidido parar en esta reunión, relativamente segura, los tres estamos fuera de su trayectoria principal. Todos vemos como a cámara lenta como viene la piedra hacia Alex, le avisamos a gritos y tenso un poco la cuerda para levantarla del suelo y que no vaya a pisarla la gran piedra. Alex reacciona perfecto y sale corriendo hacia un lateral; corriendo por una pendiente como de 60º.... clavando los piolos como un poseso, finalmente la piedra pasa rozando la cuerda, pero sin dañarla y Alex ya se había quitado de en medio en un segundo. Todos respiramos un poco, y nos disponemos a bajar los demás con más miedo que vergüenza. A partir de aquí se mascaba la tensión cada minuto que pasaba. No era broma cuando nos avisaban de la fama que tenía este corredor por ello, y a pesar de estar bajando ya a las 7 de la mañana, nos ha avisado esta montaña...

Seguimos destrepando y destrepando, no olvidemos que son 600 metros muy verticales de subida y luego de bajada, todavía más delicada, los gemelos los tenemos bien calentitos. Llegamos finalmente a la rimaya, y ahora más relajados, la saltamos haciendo videos. El resto del camino hasta el refugio, una gozada por el glaciar, con la sensación de victoria, aunque no sin un susto muy importante en el cuerpo, del que todos hemos aprendido mucho.

Llegamos a las tiendas y pasamos el resto de la tarde durmiendo y comiendo, ya que mañana iremos por un camino que conecta este refugio con el de Leschaux, para pasar por la base de la Walker.

Día 10 de Julio. (Ref Couvercle-Ref Leschaux-Base de la Walker-Montervers) El día de hoy debe ser sencillo, poca subida, aunque bastante distancia. Empezamos como a las 10:00. El caminito conecta ambos refugios por las terrazas superiores del glaciar de Leschaux. Es impresionante, con varias ferratas y zonas muy aéreas. Este año debido a la gran cantidad de neveros que quedan, al paso de alguno de ellos tenemos que extremas las precauciones. Alex de nuevo tiene otro susto dado que al cruzar un barranco para intentar evitar un nevero por su zona de abajo, se cuela en la nieve, y va a parar al lecho desagüe del barranco de manera que se queda como entre la nieve y el agua enterrado. Se frena y logra salir sin mayor problema, aunque muy mojado y sin las gafas de sol, que son arrastradas por el agua hacia el glaciar. Llegamos al refugio de Leschaux con otra ferrata de bajada a las 11:45. Paramos a comer algo y preguntar. Este refugio está colocado en un lugar que es difícil de describir, totalmente colgado en la pared esculpida por el glaciar. No olvidemos que hace solo 100 años el nivel de estos glaciares era unos 100 metros más alto. Es el refugio que me ha parecido más espectacular de todos los que he visto en los Alpes respecto a su posición...

La señora que lo regenta, nos explica que este verano la Walker está en muy malas condiciones, y que desde que ella abrió el refugio a finales de Junio, nadie se ha metido en la vía. Pasamos un buen rato observando con un telescopio toda la pared, y efectivamente vemos que “no está el horno pa bollos”. No obstante, nos acercaremos hasta la misma base de la pared, para por lo menos conocer bien el acceso a la misma de primera mano.

Bajamos otra superferrata hasta el glaciar de Leschaux, y Alex y yo nos vamos pitando hacia la base de la pared con el equipo mínimo. Prácticamente en una hora nos comemos 600 metros de desnivel. Ha sido buena idea conocer este acceso para un futuro, dado que hemos tenido que pasar varias grietas tapadas bastante sospechosas. Muy a nuestro pesar nos vamos haciendo a la idea de que este año no puede ser. Probablemente sí tenemos la técnica y fuerza necesaria para superar los largos incluso en esas condiciones, pero ello nos llevaría como mínimo tres-cuatro días en mixto, y encima el tiempo por la tarde es muy incierto con predicciones siempre de tormentas. Nos habíamos prometido antes de comenzar el viaje que si no había buenas condiciones no lo intentaríamos, dado que es la primera gran pared que hacemos de estas características y tampoco se trataba siempre de pasarlo mal. Otra vez será.

Bajamos todo el glaciar de Leschaux bastante desmotivados, y viendo como se acerca la tormenta de rigor de por la tarde. Pero mientras bajábamos había algo que nos mantenía ilusionados, y es que nuestra idea era poner la tienda lo mas cerca posible del paraíso de grietas, barrancos, etc, de hielo que habíamos visto días atrás al subir, y a la mañana siguiente pasar el día escalando en hielo, y encima sin tener que meter ni un tornillo. Así es la montaña, como la vida misma, se olvida una ilusión pero acto seguido se crea otra más intensa. Llegamos al único rellano de nieve que vimos en todo el glaciar y plantamos la tienda, justo cuando empezaban a caer las primeras gotas, a las 17:30.

Día 11 de Julio. (Escalada en hielo en las grietas de La Mer de Glace, y bajada a Chamonix) Nos levantamos tranquilamente a las 9.30 y recogemos todo para dirigirnos hacia las profundidades de hielo del glaciar. Lugar fascinante, barrancos de agua excavados en el hielo vivo, simas, agujeros de más de 50 metros, sin palabras. Como estamos en plena temporada, y dada la cercanía del tren, aquello parece el parque de atracciones del hielo. Gente de todo tipo andando por el glaciar, guías que acercaban a sus clientes a las grietas e incluso los hacían trepar por algunas pendientes bastante pronunciadas en hielo, otra gente probando trajes de neopreno en los barrancos de hielo y grabándolo con un artefacto volador teledirigido, un helicóptero de los gordos, que trae a otra peña para que ni siquiera tengan que bajar la ferrata desde el tren, en fin una fiesta..

Nosotros a lo nuestro, montamos reunión con los tornillos de hielo, y nos bajamos unos a otros hasta prácticamente agotar la cuerda en grietas desplomadas de mas de 50 metros de profundidad y aun así seguíamos sin ver el fondo del abismo...Es la sensación más increíble de las que habíamos pasado en todo el viaje, te sentías como atrapado y con la inseguridad de no poder subir por los desplomes o de que se cerrara la grieta en cualquier momento, o yo qué sé, el caso es que disfrutamos como enanos este día, e hicimos muchas bajadas a distintas grietas, más de cinco horas estuvimos allí que se nos pasaron como cinco minutos.

Finalmente es hora de irnos y subimos la ferrata que da acceso a Montervers para bajar los 900 metros de desnivel hasta Chamonix. Llegamos un poco cansados aunque muy satisfechos por este último día, y como no podía ser de otro modo, nos pegamos el gran homenaje en el restaurante de otros años. Inflados como globos nos duchamos en el Camping y rápidamente emprendemos esa misma noche el viaje de vuelta hacia España.

Día 12 de Julio. (Vuelta hacia España y parada en Montserrat) Pasamos el día viajando con la furgo, hasta que alguien se da cuenta de que todavía estamos a Viernes, y nos quedaría como mínimo un día extra para llegar a Almería. Como parece que no hemos tenido suficiente, alguien propone pararnos en Barcelona de camino, e irnos a escalar a una de las mecas españolas de las tapias, Montserrat.

4ª Objetivo: Cavall Bernat - Vía Punsola Reniu, 250 m, 6c/VA0

El Cavall-Bernat es de las escaladas más clásicas de España, junto a paredes como las del Naranjo de Bulnes, el Torreón de Galayos, Ordesa ó Riglos. Son paredes que han marcado la historia de la escalada en nuestro País.

Día 13 de Julio. (Punsola Reniu al Cavall Bernat y vuelta a Almería) Que se puede decir sobre Montserrat, lugar emblemático de agujas y bosques encantados, entorno incomparable para todo tipo de amantes de la montaña, y sitio santo también por excelencia de Cataluña, una gozada de lugar, y para colmo sus agujas infinitas y verticales desafían todas las leyes de la gravedad, en un tipo de roca cuanto menos peculiar, este conglomerado montserratino, que es mucho más sólido y fiable de lo que aparenta en un principio.

Y dentro de este paraíso de paredes y agujas, se alza imponente el Cavall Bernat, recuerdo que la primera vez que lo vi en la realidad me quedé boquiabierto durante un buen rato, a la vez que asustado por su esbelto perfil que se va enderezando poco a poco hasta llegar más allá de la verticalidad.

El caso es que como esta vía ya la conocíamos Viki y yo, y tampoco teníamos mucho tiempo, pues esa misma tarde queríamos irnos hacia Almería, no nos complicamos mucho y la elegimos por ser de lo más emblemático de Montserrat y dado que Javi y Alex nunca habían estado allí. Yo abrí los primeros largos y más fáciles y les deje los mejores al Alex. Fuimos de nuevo en técnica racimo, para llevar solo tres cuerdas.

Como algunos ya conocíamos la vía, y todos le habíamos cogido el truquillo a esto del racimo, tardamos solo 5 horas en hacerla los cuatro y a las 16:30 estábamos de nuevo en la furgo dispuestos a recoger todo y volver a Almería