image
Trekking Alpes franceses - 2015
Fotos y texto Fernando López Hidalgo

Participantes: Alejandro Albacete Ocaña, Javier García Felices, Victoria Alarcón González, Fernando López Hidalgo

Una vez más nos decidimos este año en volver a Alpes, buscando esta vez actividades más técnicas de escalada, que de cimas en sí; aunque sin olvidarnos del Cervino, al cual nunca habíamos ido. De esta forma planteamos el viaje con tres objetivos:

1º Objetivo: Escalada clásica en la zona de las agujas de Chamonix. Envers des Aiguilles. 12-15 Julio 2015

En la última visita a Alpes, hace ya dos años, mi amigo Alejandro me regala una guía del Maestro Piola, de la zona de escalada que tanto ha potenciado y equipado: Envers des Aiguilles; desde el primer vistazo a ese libro supe que tenía que ir a escalar allí, al que está considerado de los mejores granitos del mundo.

Por tanto tras un día y medio de viaje en la furgo, nos dirigimos directamente a Chamonix, y subimos el mismo Domingo 12 Julio hacia la zona del refugio de L’Envers, dado que las predicciones meteorológicas son muy buenas para estos días.

Como siempre intentamos evitar los medios mecánicos, y subimos con todo a cuestas: material de acampada, tiendas, comida para 4 días mínimo, más todo el material técnico de escalada, hacia Montenvers, pero andando. Al final llegar a la zona de escalada nos llevó 5 horas y media y unos 1500 metros de desnivel. El acceso a la zona del refugio se hace por una ferrata, impresionante, hasta 20 tramos de escaleras y demás herrajes contamos; nunca habíamos hecho una ferrata de acceso tan larga.

El lugar donde montamos el campamento y entorno donde escalaremos, simplemente espectacular.

Hemos estado estudiando el libro de Piola, en el cual existen reseñadas más de 250 vías, para elegir tres o cuatro de ellas que se adapten a nuestras preferencias. Que no sean excesivamente largas, dado que aquí existen agujas con mas de 500 metros de escalada, y cuyo grado sea también asequible, así como la recomendación por parte de Piola.

Finalmente elegimos:

Le Marchand de Sable. TD sup / 330 m / 11 largos / 6a+

Bienvenue au Georges V. TD sup / 370 m/ 12 largos / 6a+

Le Piege. TD sup / 200 m / 6 largos / 6a.

Y si nos quedan ganas: Pedro Polar, que ya es una vía un poco mas larga y mas continua.

 

Finalmente hicimos las tres primeras, en tres días seguidos de 900 metros de escalada en granito, de todos los estilos: fisuras, placas, diedros.

El equipamiento de las vías nos pareció muy lógico en general, es decir, donde solo existían placas compactas, pues siempre había algún seguro expansivo o clavo para asegurar el paso más comprometido, el resto en general muy limpio, imprescindible saberse manejar bien con los cacharros. Las reuniones en general muy buenas, todas rapelables. De hecho bajamos todas las vías por la misma línea de subida rapelando, aunque como existen muchas vías vecinas también es posible a veces elegir líneas de rápeles mas directas usando reuniones contiguas.

Los grados de las vías que hicimos, en principio ninguno pasaba del 6a+; esto nos pareció totalmente erróneo en la escala de graduación actual, más bien seria ese grado acerando, dado que ninguna sección de las difíciles era obligada. Las cordadas que vimos por allí, no se complicaban en estos casos y tiraban de todo. A mi personalmente tras sacar todas las vías en libre, me pareció que las secciones claves de las vías podían llegar a veces al 6c, algún paso concreto incluso más, además hay que añadir la dificultad añadida de la clásica, con todo el cacharreo a cuestas, y teniendo que equipar a la vez que se escala en libre. Y lo digo tras haber venido con los deberes graníticos hechos unos días antes en Galayos. En resumen, más vale que vayas por allí muuuy sobrado de grado.

Otro tema a tener en cuenta, mucho cuidado con los enganchones de las cuerdas al rapelar, dado que el granito es muy dado a ello, y más esta zona. Nosotros pudimos solventar algunos de ellos gracias a que íbamos dos cordadas. Mi consejo, realizar todos los rápeles posibles, es decir mejor bajar con pocos metros de cuerda, porque si no el enganchón está asegurado; rápeles cortos.

Por último mucha atención al llegar a la rimaya en el rápel final, pues si al recuperar la cuerda se mete dentro de ella, posiblemente acabarás haciendo espeleo-escalada en hielo como nosotros para recuperarla, dado que las rimayas se cierran en las partes hondas y la cuerda se engancha también con mucha facilidad.

El mismo día 15 Julio, tras haber escalado la última vía recogemos todo y volvemos a Chamonix a nuestro aire, pasamos por el turístico Montenvers, sin ningún turista ya al atardecer, donde nos tomamos un merecido descanso con las Jorases al fondo

 

 

 

 

 

 

 

2º Objetivo: Espolón FRENDO a la Aiguille du Midi(3842m): 1200 m, MD-, 5c, 80º. 18-21 Julio 2015

Esta vez vamos a conjugar la escalada clásica con terreno ya más alpino; esta vía puede llegar a tener tramos mixtos o mojados, además de una última parte de hielo bastante expuesta en ocasiones.

A pesar de que ya tenemos bien aprendida la lección que me enseñaba hace tiempo mi amigo Mercury de Alicante de: nunca preguntar nada en la casa de guías, no tenemos más remedio que ir a preguntar la meteo, y son ellos mismos los que nos preguntan que vamos a hacer. La respuesta fue la esperada: el espolón Frendo se encuentra en muy malas condiciones, esta vez no por la nieve ni el mal tiempo, si no por lo contrario, el calor que esta provocando desprendimientos continuos de piedras y hielo.

Es verdad que este año hemos notado los Alpes super pelados y que hace un calor increíble para esta zona.

Nuestra idea era subir el Viernes al Plan de la Aiguille, una vez más porteando todo a cuestas otros 1300 metros de desnivel, sin usar el teleférico para subir, pero como estos dos días dan tormentas, finalmente decidimos subir el Sábado, montar el campamento lo más cercano posible al inicio de la vía y esperar allí hasta el lunes que ya dan mejor meteo; de esa forma el Domingo observaremos la pared, a ver esos desprendimientos que tan mal nos habla la gente, e incluso podremos reconocer parte de la vía para empezar temprano el Lunes.

Pasamos el Domingo, preparando la ascensión. Javi y yo reconocemos la primera parte de la vía. Ale y Viki bajan a comprar el teleférico que usaremos para la bajada, dado que es muy complicado volver a Chamonix desde la Aiguille du Midi.

Las caídas de piedras de las que tanto nos hablan, no se producen en el espolón sino en los barrancos contiguos a éste, casi siempre debido al deshielo de los seracs superiores. Por tanto afrontamos la subida con bastante seguridad en ese sentido. Lo que si parece complicado es la última parte de nieve, que ahora debido al calor es todo hielo, y desde abajo no nos da muy buena impresión, si bien es verdad que esta vía tiene la opción de escoger seguir escalando después de la arista de nieve por la roca, aunque casi nadie suele escoger esta opción en circunstancias normales, porque tiene algunos largos bastante complicados, y por tanto suele ser más lento.

Empezamos a subir la morrena y el cono de nieve inicial a las 4:00. A las 6:00 ya estamos empezando la escalada de la primera vira de roca al pasar la rimaya. El ambiente es impresionante.

Nuestra estrategia es subir con todo lo necesario para hacer un posible vivac justo antes de la zona de nieve. De esa forma podremos ir con más tranquilidad, y si la nieve está muy mal, podremos pillarla a primera hora.

A pesar de que las mochilas no son ligeras por ello, dada nuestra buena aclimatación a la escalada de granito en los días previos, y que el terreno está realmente seco, nos calzamos los pies de gatos y vamos muuuy rápidos, casi todo en ensamble, exceptuando cuatro pasos concretos un poco más asegurados. Nos plantamos en nuestro posible vivac como a las 15:00, por lo que decidimos seguir para arriba, aun a sabiendas que todavía queda lo más comprometido e incierto para nosotros, posiblemente se nos haga de noche, pero merece la pena salir de la vía en el día y dormir en la tranquilidad de las instalaciones del teleférico.

La anécdota del día la protagoniza nuestro ídolo, Ueli Steck, que nos adelanta, con una mochililla de 3 kg, y sin casco, ni cuerda, ni gatos, ni compañero, ni ná. Cuando nos percatamos de quien es, lo paramos para hacernos unas fotos, y el tío muy simpático se permite el lujo de parar su meteórica subida,, para charlar un minuto con nosotros, ¡que máquina!

Efectivamente era lo que nos esperábamos, la zona de nieve por la que normalmente se progresa bien, ganando mucha altura rápidamente, ahora es todo hielo. Tampoco te puedes parar a hacer largos con tornillos de hielo en plan ortodoxo, debido a que son muchos metros.Llevamos todos, nuestros benditos piolets técnicos y de vez en cuando metemos algún tornillo, aun así conforme se empina la pendiente hasta casi los 60º en hielo, la cosa se empieza a poner seria y expuesta. Por otro lado justo donde tienes que rodear el roñón rocoso, las condiciones del hielo se ponen muy mal con una costra de nieve inconsistente por encima, y es aquí donde la pendiente aumenta un poco más, por tanto no nos queda más remedio que meternos de nuevo a hacer largos de roca, lo que por otro lado para nosotros, que somos de secano, nos viene bastante bien; aunque haya algún largo difícil, nos sentimos mucho más seguros en la roca en estas condiciones.

Finalmente damos como cinco largos más para superar el roñon rocoso, mucho más largo de lo que parece, y sobre todo el último largo bastante difícil, como 6c en libre, aunque vimos diversas variantes, y posiblemente escogimos una más difícil, si bien en todo momento había restos de haber pasado bastantes cordadas por allí. Salimos a la arista cimera justo cuando anochecía como a las 22:00, y llegamos a la Aiguille du Midi como a las 23:00 ya muy relajados, después de 18 horas de actividad.

La conclusión es que la última parte de la vía a partir de la zona de nieve-hielo, es mucho más larga y entretenida de lo que puede parecer, y hay que ir con un margen de energía suficiente para este tramo.

Después de dormir un rato en las instalaciones del teleférico, nos despiertan de manera despiadada a las 5:00, para empezar a abrir el “tinglao”. Sale un día magnifico, en el que como unos turistas mas, nos dedicamos a visitar todos los miradores del circo que tienen aquí montado, y ya solo nos resta bajar en la cabina en 5 minutos, lo que nos había costado 19 horas en subir, eso si tras soltar 26 euros por persona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por último recogemos todo el campamento en el Plan de la Aiguille y bajamos andando a Chamonix.

 

3º Objetivo: Cervino(4478m), arista LION: 650 m, AD. 23-25 Julio 2015

Como todos los viajes alpinos tienen su saber amargo, pues aquí viene el de éste.

Tras descansar un día nos vamos hacia Cervinia a través del puerto del Gran San Bernardo. La meteo no es nada estable, pero parece que el Viernes 24 Julio hará mejor día, así que nuestro plan inicial era subir el Jueves al Refugio Carrel y atacar el mismo Viernes la cima, dado que el Sábado tenemos que empezar a volver los 1600 km de carretera para Almería.

Cuando llegamos a Cervinia cometimos de nuevo el error de ir a la casa de Guías de esta localidad. Un guía muy simpático nos informa de que la ruta está en inmejorables condiciones, dado que él acaba de hacer la travesía desde la Hornli esa misma tarde, y como esta haciendo tanto calor la ruta esta muy seca, y por tanto se progresa muy rápido, sin crampones. El problema vino porque nos indica que es mejor subir el Sábado, que la meteo es bastante mejor, dado que efectivamente la habían cambiado hacia poco respecto a la que miramos por la mañana todavía en Chamonix.

 

A pesar de que nuestra idea clara era subir el Viernes, decidimos cambiar de planes, aun sabiendo que iríamos muy justos para volver a España, pero todo sea por asegurar la cima.

Por tanto subiríamos el Jueves y así aprovecharíamos el Viernes para reconocer gran parte de la subida, y salir el Sábado muy temprano sin posibilidad de perdida por la noche.

El hecho de que la meteo sea tan poco estable unido a la gran cantidad de publicidad y afluencia de montañeros por el 150 aniversario de la subida del Cervino que reina en el valle, no nos da muy buena espina; no obstante el Jueves no nos encontramos a nadie subiendo, y cuando llegamos al refugio para nuestra sorpresa solo había dos personas.

 

 

Comemos, y Javi y yo hacemos un primer reconocimiento hasta el nevero del cable. Dada las buenas condiciones secas y nuestra buena aclimatación a la escalada en todo lo que llevamos de viaje, progresamos mucho mas rápido de lo que pensábamos.

Este Jueves de subida al refugio se esperaba lluvia pero finalmente no ha caído ni una gota, aunque había todo el rato nubes o niebla...

El Viernes nos levantamos tarde y Alex y yo, como a las 9:00 salimos a hacer el reconocimiento de la subida, y nos plantamos en menos de dos horas al final del pico Tyndall, con apenas 150 metros de desnivel hasta la cumbre, debido de nuevo a lo seca que estaba la roca, que te daba una seguridad total. No hicimos cumbre porque ya habíamos planeado con Javi y Viki, que quedaron en el refugio, hacerla al día siguiente. En otras dos horas estábamos en el refugio (horario super rápido debido a las buenas condiciones). Una vez más y a pesar de que se esperaba mal tiempo, no nos cayo ni una gota, aunque de nuevo la niebla y nubes nos acompañaban en bastantes ocasiones.

Lo que aconteció allí por la tarde fue de escándalo: tras llegar al refugio, comentamos con los compañeros que la subida del día siguiente iba a ser muy de disfrute, dormimos un rato y nos levantamos sobresaltados porque había llegado un grupo de siete personas de Estonia, a quienes les había caído una gran piedra subiendo al refugio.

La escena a partir de ese momento fue de película. Dos alpinistas italianos que había en el refugio y en cuyas chaquetas se leía "socorro alpino", empezaron a las seis de la tarde (cuando casi todos los que íbamos para arriba al día siguiente, estábamos ya durmiendo) a preparar el rescate de una de las chicas estonias, a la que literalmente no le pasaba nada, exceptuando un poco de mal de altura y mucho miedo. Me imagino que sólo de pensar en cómo iba a bajar de allí se le aflojaban las piernas. Os puedo asegurar que estuve al lado de ella mucho rato en la litera y que no le pasaba nada.

Pues a los del socorro alpino, o bien a los rescatadores de Cervinia, se les ocurrió evacuarla en helicóptero... A todo esto, la maravillosa predicción meteorológica ya había fallado al 100%, porque estaba empezando a nevar y la tormenta que se veía venir no era broma. En un pequeño claro de nubes aparece el helicóptero y, dadas las malas condiciones de viento y visibilidad, tiene que hacer hasta cinco intentos para realizar un rescate que pudo costarnos la vida a todos los que estábamos en el refugio. Y todo para salvar a alguien que no tenía nada, y a quien se podía haber evacuado al día siguiente o cuando fuera.

Esa noche estuvo nevando. Lo que antes eran muy buenas condiciones, ahora era todo lo contrario, con toda la roca con más de 10 cm de nieve a verglás, y además con mal tiempo (vaya con las predicciones, se supone que el sábado eran mejores...).

Así que ese día (sábado), nadie ni siquiera intentó la cumbre. Ya sólo bajar del refugio era muy peligroso.

Nosotros a pesar de vernos capaces de subir en esas condiciones, ya que además teníamos muy estudiada la subida, decidimos bajarnos.

Pensamos que en esas condiciones tardaríamos unos 9-10 horas en subir y otras tantas en bajar; y no teníamos tanto tiempo dado que habíamos decidido esperar al Sábado, y necesitábamos parte de esas horas para volver a España, así que muy a nuestro pesar, tenemos que bajarnos sin una cima que la hemos tenido muuuuy cerca; pero la montaña manda...

Mientras íbamos bajando, el tiempo fue mejorando, aunque sabemos por experiencia que las condiciones de la montaña, a esa altura, tardarían varios días en ser favorables. Nuestra sorpresa fue que, debido a la gran publicidad del 150 aniversario de la primera ascensión al Cervino que reina en todo el valle, y posiblemente también porque era Sábado, vimos subir a más de 60 personas hacia el refugio. Estábamos atónitos. A todo el que nos preguntaba le informábamos de lo mal que estaba ahora la montaña (es curioso cómo pueden cambiar las cosas en cuestión de horas en montañas como esta), pera claro la gente ya traía su idea, y 'tos parriba'.

Me acuerdo de haber comentado con mis colegas que al día siguiente habría rescates fijo, porque la montaña se había puesto muy peligrosa. Y no por el calor, sino por todo lo contrario, porque había nevado, y esa ruta nevada entera es muy lenta de hacer; cambia mucho respecto a hacerla seca.

Efectivamente que hubo problemas, y tanto...

Pasamos el resto del Sábado y el Domingo, volviendo con la furgo para Almería.